"Con este golpe de Estado parlamentario y esta ruptura, interrupción del proceso democrático paraguayo, ha perdido el país, ha perdido la región", sostuvo en una entrevista a la señal de noticias Rusia Today (RT).
Tras lamentar el sumario juicio político por parte del Congreso paraguayo, el 22 de junio pasado, Lugo dijo que tuvo que someterse al "proceso ilegal e injusto" que derivó en su destitución para evitar un derramamiento de sangre del pueblo paraguayo.
El ex obispo católico sostuvo que "hay un Paraguay indignado" que "sufre una persecusión política e ideológica" y advirtió sobre "una nueva matriz" en los golpes de estado en la región.
Insistió en que se trata de un "golpe parlamentario", ya que "a un presidente elegido constitucionalmente, con el voto mayoritario de la gente, de la noche a la mañana se lo saca del palacio de manera irregular, ilegítima, ilegal, realmente le indigna a la ciudadanía".
Lugo fue sometido a juicio político por el Congreso, controlado por la oposición, que lo responsabilizó de la muerte de 11 campesinos y seis policías, en un desalojo de tierras en Curuguaty, de propiedad de un rico empresario, el 15 de junio último.
El exmandatario estimó que la masacre de Curuguaty se organizó para desplazarlo y descartó que la justicia paraguaya quiera investigar lo que sucedió en ese hecho, al que calificó como "un montaje, crear un escenario, para dar paso después al juicio político ya preparado de antemano".
"Yo no confío que ninguna institución paraguaya, hoy día, tenga la capacidad y la solvencia investigativa, ética, de dar a conocer a la ciudadanía lo que realmente pasó", señaló.
También dijo no tener muchas expectativas respecto a una resolución favorable del recurso de inconstitucionalidad que presentó ante la Corte Suprema de Justicia para revertir su remoción.
Asimismo, sostuvo que los medios de prensa paraguayos "se empeñan en mostrar que acá no pasó nada, que todo sigue tranquilo", y destacó que en el proceso no hubo violencia porque él la evitó.
"De ninguna forma se puede decir que no pasa nada, porque de lo contrario, ¿cómo es que el Mercosur o el Unasur excluyen a Paraguay, la Unión Europea envía una misión y la OEA realiza una sesión especial?", se preguntó.
El Mercador Común del Suy (Mercosur) y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) decidieron separar a Paraguay de ambos bloques por considerar la destitución de Lugo como un golpe de Estado.
Lugo señaló que "esta exclusión fue una sanción especialmente a la clase política que gestó, operativizó y realizó este golpe de Estado". Indicó que "un bloqueo económico podría repercutir en la vida de los más sencillos, de los más humildes", y que es por eso que no están de acuerdo "con un bloqueo económico a Paraguay, pero sí con una sanción a una grave irregularidad, a un Gobierno y a los políticos de aquí".
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