Uno de los trabajadores contó a TV Perú que el momento más dramático de su cautiverio fue cuando se desató la balacera entre la columna narcoterrorista y el helicóptero de las fuerzas del orden, y que costó la vida de la capitana Nancy Flores Paúcar.
“Fue terrible, todos nos tiramos al suelo, en medio de una lluvia de balas”, afirmó.
Otro de los rehenes contó que una noche, luego de caminar cinco horas, por fin llegaron a un descampado a descansar.
Los sediciosos los obligaron a cubrirse con plásticos negros para tapar sus uniformes fosforescentes de la empresa, y de esa manera los helicópteros no los puedan detectar.
Si te ven, te disparamos, fue la amenaza.
La mayoría de trabajadores declaraban a las cámaras, pero evitan dar su nombre, por cuestiones de seguridad.
Quien sí lo hizo, fue César Cubas, quien dijo que estaba muy contento de volver a ver a sus familiares, y agradecía a Dios por haber regresado con vida, y a las fuerzas del orden, por haber posibilitado su libertad.
“Como dice el presidente (Ollanta Humala) hemos vuelto a nacer”, subrayó.
Los 36 exrehenes se reunieron esta mañana con el presidente Ollanta Humala, quien llegó hasta la localidad de Kiteni, en la localidad cusqueda de La Convención, donde les pidió dar toda la información sobre sus captores.
“Nunca se presten para colaborar con esos criminales. Esta es una segunda oportunidad que les da la vida gracias al sacrificio de otras personas que dejaron su vida, una capitana y otros agentes. Nadie va a cobrarles a ustedes por ese sacrificio que escogieron los soldados y policías”, manifestó el mandatario.
(FIN) EGZ/RES