Durante su discurso ante la Comisión de Industria del Congreso de los Diputados, en Madrid, Soria aclaró, sin embargo, que esta línea conciliadora no impedirá defender los intereses de las empresas españolas como Repsol, propietaria de YPF.
El gobierno de Rajoy ya expresó el lunes su confianza en que el gobierno argentino no tome represalias contra otras compañías españolas.
Esto después de que España decidiera limitar la entrada de biodiésel argentino como respuesta a la expropiación a Repsol del 51 por ciento del control de YPF.
La empresa presidida por Antonio Brufau exige 10,500 millones de dólares (unos 8,000 millones de euros) por la expropiación de su participación en YPF.
Soria volvió a acusar al gobierno argentino de implementar una estrategia con el objetivo de hacer caer las acciones de YPF en la Bolsa para facilitar así su expropiación.
España, aseguró el ministro, acudirá a todos los foros internacionales para “lograr la justa compensación” para Repsol, que definió como una empresa estratégica para el país europeo.
Entretanto y según publicó hoy el diario El País, la crisis por la expropiación de YPF amenaza el éxito de la Cumbre Iberoamericana que en noviembre acogerá la ciudad española de Cádiz y en la que Rajoy pretende sentar las bases de una nueva relación entre España e Iberoamérica.
(FIN) Agencias/LIT
GRM