El jefe de la Región Policial Lima, Aldo Miranda, refirió que de enero a la fecha fueron detenidas 15,715 personas por diversos delitos en la capital, cuando en los primeros meses del año anterior se detuvo a 9,609.
“La Policía Nacional mejora cada vez su productividad mediante un trabajo silencioso, pero efectivo. Hemos afinado los procedimientos y cambiado la estrategia para enfrentar a la actividad delincuencial”, comentó el general al hacer un balance de los resultados policiales.
En declaraciones a la Agencia Andina, Miranda Soria detalló que el número de personas detenidas por requisitoria (5,123) e intervenidos por pandillaje (17,712) se incrementó en 100 y 25 por ciento en el referido periodo del presente año.
La autoridad policial explicó que la mayoría de requisitoriados cometió robo y hurto agravado, y que 15 son intensamente buscados por estar implicados en delito de terrorismo. La mayoría de los intervenidos por pandillaje son menores de edad.
En cuanto a la lucha contra las drogas, Miranda Soria indicó que desde enero hasta abril de 2012 se decomisaron 250,449 envoltorios de pasta básica de cocaína (PBC), más de 8,000 de marihuana y 1,330 de clorhidrato de cocaína.
Durante el mismo periodo también se incrementó la productividad de la Policía de Tránsito, que impuso 274,174 papeletas y 244,892 fotopapeletas.
Entre las infracciones que merecieron el mayor número de sanciones en Lima se encuentran emplear la bocina innecesariamente, mantener abierta la puerta del vehículo por un tiempo prolongado para llamar pasajeros o dejarlo mal estacionado, y prescindir del cinturón de seguridad.
Mirada refirió que también se recuperaron 384 armas de fuego, lo que representa un 45 por ciento más que los cuatro primeros meses del año anterior. El mayor número de operativos con resultados concretos se realizó en Lima Norte y Sur.
Según el jefe de la Región Policial Lima, el incremento de la productividad obedece al uso de la inteligencia operativa que permitió, por ejemplo, controlar el asalto a farmacias y entidades financieras.
No obstante sostuvo que la Policía Nacional tiene una permanente preocupación por los niños y jóvenes en situación de riesgo, quienes son obligados a trabajar en las calles o pertenecen a las pandillas.
Si bien los menores de edad son rehabilitados y reintegrados a la sociedad en acciones coordinadas con el Ministerio de la Mujer, Miranda Soria afirmó que la responsabilidad por las acciones de esos niños y adolescentes es de sus padres.
“Hago un llamado a aquellos padres de familia que responsabilizan a la Policía de lo que sus hijos cometen. La responsabilidad es de los padres de la familia, ellos son los primeros que deben saber educar, formar a sus hijos. Nosotros complementamos esa labor. Ponemos orden en la ciudad”, apuntó.
Añadió que la mayoría de adolescentes y jóvenes integrantes de pandillas reside en distritos de Lima Norte y Lima Sur, además de sectores de Lima Este como Huaycán y Santa Clara.
(FIN) JCJ/RRC
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