“Es la forma de pensar para el futuro, para que en el futuro las familias que viven en la Sierra puedan tener actividades económicas sostenibles. Y qué mejor manera que generar capacidades en los agricultores para producir productos de mayor demanda nacional e internacional”, declaró a la Agencia Andina.
En ese sentido, Chacón Delgado destacó el programa “Al turista, lo nuestro”, que pondrá en marcha en julio próximo el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), pues además de mejorar la producción agropecuaria también desarrollará el turismo vivencial.
Resaltó que en Mollepata, ubicado en la provincia cusqueña de Anta, mejorará la economía de este distrito con más de 4,500 habitantes, la mayoría dedicada a la agricultura.
Mollepata es una ruta estratégica del Camino del Inca y de acceso al complejo arqueológico de Choquequirao, considerado el último refugio inca que resistió al colonialismo español y ubicado entre las regiones de Cusco y Apurímac.
El distrito ha sido bendecido por la naturaleza con una tierra fértil y un acogedor clima. Cuenta con 32 microclimas y distintos pisos altitudinales que van desde los 1,600 hasta los 6,200 metros sobre el nivel del mar del nevado del Salkantay, uno de los símbolos de Mollepata.
“Es una fortaleza contar con distintos pisos altitudinales, donde se puede sembrar diversos productos”, subrayó.
Además de los alimentos tradicionales (papa, maíz y quinua), en Mollepata también hay productos gourmet, solicitados por los hoteles y restaurantes, como el tomate Cherry, la col de Bruselas, pimientos, coliflores, paltas Hass, betarraga, rabanito, zanahoria, zapallito italiano y quesos mozzarella y andino.
Este distrito ha sido elegido para un plan piloto, el cual promueve la adquisición de insumos regionales por parte de los prestadores de servicios turísticos de los principales destinos, y el programa espera extenderse a otras partes del territorio nacional, impulsado por el Mincetur con la asistencia de organismos cooperantes.
“Hemos entrado con un tema de capacitación y concientización de los agricultores, haciéndoles ver que Mollepata, con un clima benigno, debe ser aprovechado para cultivar otros productos alternativos de mayor demanda en el mercado y generar más ingresos a los productores”, señaló.
El presidente de la Asociación de Productores de Paltos de Mollepata, Víctor Flores Sotomayor, explicó que unas 80 familias están dedicadas al cultivo de este producto y espera que en 2014 sumen 200 familias, y pasar de 100 hectáreas en 2011 a 120 hectáreas de paltas en 2012.
Dijo que esta localidad llegó a ser uno de los mayores productores de kiwicha y actualmente se encuentran en proceso de diversificar sus cultivos, sobre todo con hortalizas y frutales, con el objetivo de transformarlos o darles valor agregado.
"Las paltas de Mollepata por ahora tienen como mercado el Cusco y esperamos ingresar a Lima para ofrecer las variedades Fuerte y Hass, esta última también para la exportación, pues hay buena producción de calidad", refirió a la Agencia Andina.
Comentó que la empresa española Verde Flor, importante distribuidora en Europa, está interesada en adquirir la palta Hass.
Por otro lado, Flores Sotomayor sostuvo que también esperan desarrollar el turismo vivencial y recibir a turistas extranjeros, particularmente europeos, que llegan a Mollepata de tránsito hacia el santuario inca de Machu Picchu.
(FIN) AS/ AND