Tras reunirse con la alcaldesa capitalina, Susana Villarán, ellos coincidieron en que resolver el caos, el desorden y toda la problemática del transporte en la ciudad es una necesidad imperiosa y que el objetivo debe ser brindar un mejor servicio a los usuarios.
Ricardo Pareja, representante del consorcio Lima Este-Carretera Central, sostuvo que se debe trabajar con una actitud responsable para enfrentar el problema y saludó la instalación de mesas técnicas de diálogo entre transportistas y autoridades del municipio.
En similares términos se expresó Paulina Hermosa, quien representa a propietarios de vehículos de transporte urbano, y afirmó que estas reformas y el reordenamiento en marcha permitirán dejar atrás un sistema de transporte desordenado y corrupto.
"Los transportistas rechazamos la convocatoria a un paro, mientras exista un diálogo a través del cual se construyen las bases para un servicio de calidad en beneficio de la ciudad", señalaron en un comunicado.
Indicaron que las personas que convocan la medida de fuerza para el 2 de julio no representan a los transportistas y pretenden boicotear el trabajo honesto y decente que se viene dando.
Por su parte, la alcaldesa Villarán instó a la población y a los transportistas que quieren un cambio real en el servicio a que salgan a trabajar sin temor, porque tendrán todas las garantías de las autoridades.
Señaló que carece de sentido convocar un paro cuando se están dando pasos concretos, producto del diálogo y la concertación, para el ordenamiento y la modernización del transporte urbano.
“Avanzamos en una de las reformas más audaces de Latinoamérica con el concurso de la mayoría de transportistas, que han asumido el compromiso de prestar un servicio de calidad a los usuarios”, manifestó.
(FIN) LZD-MVF/RRC
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