Ello, como un medio de dar el salto tecnológico que la agricultura, aprovechando que existen más de 4 mil profesionales de esas especialidades que laboran en áreas administrativas, docentes o de otro tipo, sin poder ejercer la profesión para la que fueron formados, señaló el directivo del CIP.
Argumentó que al país le ha costado casi millones de dólares contar con esos profesionales por lo que sería conveniente darles cabida en la nueva estructura agraria.
En ese sentido, junto con el ingeniero Víctor Claudet, presidente del capítulo de ingeniería agronómica, han presentado esta propuesta al ministro de Agricultura Luis Ginocchio para ofrecer igualdad de oportunidades a las grandes empresas y a los profesionales independientes, corrigiendo imperfecciones.
“Esta medida debe regir para todas las irrigaciones empezando por Olmos, donde después de dos subastas han quedado 10 mil hectáreas sin vender”, dijo, al afirmar que se lograría un inmediato incremento del PBI agrario y las agroexportaciones.
"La solución tiene que ser de mercado y no de subsidio a nadie, para lo cual bastaría crear una línea de crédito para compra de tierras apoyada por Cofide que los ingenieros agrónomos podrían utilizar", sostuvo.
Agregó que ya existe el marco legal para adoptar estas medidas constituido por las leyes 27887, 28042 y 28841, que disponen plazos de pago de diez años con dos de gracia.
De igual manera pidió destacar a un agrónomo o zootecnista a cada comunidad campesina para que el nivel de la producción de estas organizaciones tradicionales se elevara sustantivamente abatiendo la pobreza a los niveles perseguidos en la Metas del Milenio.
(FIN) NDP/RRR