Según señaló, desde el año pasado la comuna distrital desconoció la decisión tomada por la administración de Jaime Zea y sacó del presupuesto participativo la parte asignada a la cultura, pese a que esta es un vehículo para alejar a adolescentes y jóvenes de diferentes peligros que los acechan.
“Primero fue la gestión del vacado alcalde Santiago Mozo, quien no incluyó en el presupuesto participativo el dos por ciento correspondiente a la promoción de la cultura, y luego en esta administración de Guido Iñigo tampoco se contempló ese porcentaje, ni para este año ni para el siguiente”, comentó a la agencia Andina.
Tras calificar como un “gran retroceso” la decisión edil, Paz lamentó que el actual alcalde haya destinado el 100 por ciento del Fondo de Compensación Municipal (Foncomun) a infraestructura.
“Es decir, todo al cemento, ladrillos y fierros y nada para la educación, la cultura, la promoción de niños y adolescentes, ni de la mujer ni para los municipios escolares”, enfatizó.
La vocera de la entidad cultural dijo también que tienen a la vista otra pelea que es lograr la constitución del Consejo de la Cultura, instancia creada en el año 2010 para diseñar e implementar la política cultural en el distrito y que hasta la fecha no toma forma.
Sobre el particular, manifestó que ya se ha logrado unificar criterios respecto a quiénes lo conformarán y que una vez listo deberá elaborar un plan, el que sí debe contar con un presupuesto proveniente del Foncomun.
Arenas y esteras es una organización creada hace 20 años, que se dedica a promover la cultura viva comunitaria en el distrito sureño, a través del teatro, la danza y la música.
En toda su historia ha trabajado con miles de niños y jóvenes de esa comunidad, muchos de los cuales han logrado formar sus propios grupos y hacer del arte un proyecto de vida.
Según indicó su representante, tienen convenios con 15 colegios del distrito para captar niños y adolescentes hacia el camino del arte, como una forma de desarrollar sus potencialidades y alejarlos del peligro.
Anotó que ponen especial énfasis en el trabajo desarrollado en las zonas más alejadas del distrito, donde hay muchos menores expuestos a riesgos, debido a que sus padres trabajan todo el día.
(FIN) ART/RRC