Según explicó, tanto el informe del Dictamen Pericial de Restos de Disparo por Arma de Fuego y el Dictamen de Medicina Forense permiten tener “nuevos elementos de juicio” en este caso.
Agregó que ambos informes serán presentados como prueba ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y así contribuir a la defensa de Perú en el proceso seguido para determinar si hubo ejecuciones extrajudiciales en la denominada operación "Chavín de Huántar".
El procurador sostuvo que por expresa indicación de los ministros de Justicia, Juan Jiménez Mayor; y de Defensa, Alberto Otárola, se inició una labor más proactiva y presencial en un proceso que se encontraba bastante desatendido.
“Ha sido en este marco que tratamos de obtener informes técnicos que (…) permitirían dar nuevas luces, para que los responsables de gestionar este proceso puedan tener elementos de juicio en lo que hemos considerado es un monólogo entre los denunciantes”, indicó.
De esa manera resaltó que ambos informes periciales brinden respuesta a las interrogantes en el proceso que se sigue ante la Tercera Sala Penal Especial de la Base Naval del Callao.
Por ejemplo mencionó que el análisis realizado a los restos de disparo de arma de fuego efectuado al cadáver NN14, el emerretista Eduardo Cruz Sánchez, alias “Tito”, arrojan que este “no fue realizado a corta distancia”.
“De acuerdo con los resultados plasmados en el Dictamen Pericial de Restos de Disparo por Arma de Fuego 1714/2001 (…) no se encontraron restos de disparo de plomo, antimonio y bario. Lo que nos indica que el disparo por arma de fuego no fue efectuado a corta distancia”, señalan las conclusiones del informe.
Con ese informe, el procurador Adrianzén afirmó a través de RPP Noticias que se comprueba que "Tito" hizo disparos y participó en el combate.
Además sostuvo que estas características revelan que el subversivo no se había rendido, especialmente porque el disparo fue tangencial, cruza de izquierda a derecha, sin dejar dudas de que se trató de un disparo a larga distancia, entre ocho a diez metros.
El procurador aseveró que ha quedado comprobado también que “Tito” llevaba una granada en la mano y que es imposible que este explosivo haya sido colocado posteriormente, “porque el espasmo cadavérico no permite que alguien coloque nada en la mano”.
“Lo que hacemos es dar mayores argumentos y luces a la sala para que el fallo esté fundamentado en consideraciones de carácter técnico. (…) Estamos trayendo expertos para rechazar las ligerezas con respuestas forenses y balísticas”, puntualizó.
(FIN) JCP/GCO
GRM