En su alegato final ante el tribunal antes de que se conozca la dimensión de su sentencia, el ex dictador de 64 años se declaró víctima de un complot político de Occidente liderado por Estados Unidos, reseñó DPA.
”No cometí ninguno de los crímenes de guerra que se me atribuyen, sino que intenté implantar la paz en la vecina Sierra Leona”, aseguró, acusando a la justicia internacional de juzgar los conflictos en África desde una perspectiva meramente occidental.
Antes, la fiscal general Brenda Hollis volvió a pedir una pena alta para Taylor. En total, exige 80 años de prisión para el ex mandatario, declarado culpable el 26 de abril en los once puntos de la acusación por su responsabilidad en graves crímenes de guerra, entre ellos numerosos asesinatos, torturas y violaciones.
Taylor suministró armas a los rebeldes de Sierra Leona a cambio de diamantes. La pena contra el expresidente de Liberia se anunciará el 30 de mayo próximo.
(FIN) Agencias/LIT