Durante un operativo sorpresa realizado por la Dirección de Salud (Disa) Lima Ciudad con el apoyo técnico de la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid), se decomisó suplementos nutricionales, antibióticos, analgésicos, antiinflamatorios e inyectables presuntamente falsificados, vencidos y adulterados, con fecha de vencimiento y registro sanitario borrado.
Los establecimientos infractores son las boticas Mi Salud, ubicadas en el jirón Cangallo 409 y jirón Huanta 888, y las boticas sin nombre ubicadas en el jirón Junín 707 y en el jirón Antonio Miró Quesada 896.
En esta última también se encontró material médico y hasta un equipo de venoclisis (para colocar sueros y otros medicamentos directamente a las venas) de propiedad de EsSalud.
Muchos de estos productos habrían sido robados a las farmacias de las instituciones públicas como el Ministerio de Salud, Essalud o las sanidades de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional.
Otros productos hallados tenían procedencia desconocida y también había muestras médicas cuya comercialización está prohibida, según informó el titular de la Digemid, Manuel Vargas Girón.
Señaló que en las boticas no se encontró al director técnico (químico farmacéutico que debe atender las consultas de la población durante el horario de atención al público) y en su lugar se encontró fotocopias de títulos profesionales, carnés de colegiatura y placas de químicos farmacéuticos que supuestamente cumplían esa labor en los establecimientos intervenidos.
“También encontramos autorizaciones de funcionamiento falsas y comprobamos que estas boticas no cumplen con las buenas prácticas de almacenamiento que garanticen las características y propiedades de los productos que allí se comercializan”, añadió.
Vargas Girón detalló que ante tales infracciones, se decomisaron los productos señalados y se cerró temporalmente los locales como medida de seguridad sanitaria ante el riesgo al que exponen a los pacientes.
Además de los establecimientos cerrados, se intervino la botica San Antonio, ubicada en el jirón Cangallo 411, donde se encontró medicamentos con registro sanitario y fecha de vencimiento borrados.
“Esta acción forma parte de los operativos que se realizan de manera permanente en todo el país para salvaguardar la salud de los peruanos. En este caso en particular, se trata de madres y niños que podrían ser afectados por este tipo de productos o acentuar sus enfermedades debido a que los fármacos que les vendieron no contienen principio activo alguno”, señaló el funcionario.
Vargas recordó también el comercio ilegal de medicamentos es una actividad que está tipificada como delito en nuestro Código Penal “debido a que constituye un atentado contra la salud y la vida de las personas, lo que es sancionado con penas de prisión efectiva que van de los cuatro hasta los 15 años”.
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