Lourdes Sevilla, responsable del Programa de Prevención y Tratamiento del Consejo Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida), refirió que, de solo cuatro servicios especializados del Ministerio de Salud que ofrecían servicios y programas de atención y tratamiento de adicciones en el 2004, ahora hay 117 a nivel nacional.
Explicó que para implementar estos módulos, los gobiernos regionales incorporaron en sus presupuestos institucionales partidas específicas para el diseño de políticas y planes de prevención y tratamiento de adicciones, dándole la prioridad que merece a este problema de salud pública.
“En la primera fase de implementación fue clave la coordinación con las Direcciones Regionales de Salud, que son las que mejor conocen la problemática de su población y por estar mejor capacitadas para tomar decisiones sobre dónde colocar los módulos”, afirmó la funcionaria.
Indicó que la selección de los centros de salud y hospitales donde se implementaron los módulos se realizó tomando en cuenta las zonas de alto riesgo de consumo de drogas, los comportamientos asociados de los involucrados y la cercanía a los locales que participan en la labor de prevención.
Sevilla precisó que en el caso de los gobiernos regionales del Callao, Ayacucho y La Libertad se contó con el apoyo de la Cooperación Técnica Belga (CTB), que en noviembre de 2007 suscribió un convenio con Devida.
Este documento permitió ejecutar la fase dos del Programa de Prevención del Consumo de Drogas y Rehabilitación de Toxicómanos, que contribuyó al fortalecimiento de políticas y diseño de planes regionales para mejorar la oferta de salud pública a la población con este problema, anotó.
Refirió que en la región Callao se instalaron cuatro módulos de atención, ubicados en los centros de salud San Juan Bosco, Faucett, Santa Rosa de Pachacútec y en Bellavista. En total fueron atendidas 419 personas.
En el ámbito de prevención se trabajó en cuatro colegios de secundaria en situación de riesgo, dos de ellas ubicadas en el Cercado (José Olaya y República de Venezuela) y dos en Ventanilla (Virgen de Guadalupe y Antonia Moreno de Cáceres).
Asimismo, se capacitó a 57 docentes y directores, a 724 estudiantes de secundaria; se formó a 118 escolares como líderes de prevención del consumo de drogas, y se capacitó a 33 padres de familia para formar brigadas de protección escolar.
(FIN) LZD/RRC