Aseguró que con dicha adquisición se podrá detectar cuando alguna persona –sea familiar, amigo o conocido de los reclusos– pretenda ingresar al penal celulares, armas, televisores, entre otros artefactos.
“He solicitado la compra, en los próximos 75 días, de 10 equipos de digitalización de huellas dactilares, 10 scanners detectores y 10 arcos metálicos. Estos elementos están valorizados en 10 millones de nuevos soles”, detalló.
En la víspera, el personal policial de dicha cárcel decomisó en una requisa ocho granadas tipo piña, diferentes armas de fuego y cartuchos dentro de las celdas. Sin embargo, en un anterior operativo, se confiscaron más de 500 celulares y una gran cantidad de chips.
Garay consideró que con la adquisición de los nuevos equipos de seguridad también se reforzará el trabajo de ubicación de objetos empleados por los internos para posibles motines o actos fuera de la ley.
Sobre un posible acto de corrupción de su personal, aseguró que no permitirá acciones de ese tipo y sancionará a quienes traten de cometer algún acto irregular que favorezca a algún interno.
“Si el director o las principales autoridades estamos en una línea correcta, el subordinado debe hacer lo mismo, y el que no lo haga tendrá que atenerse a las consecuencias”, enfatizó.
A manera de ejemplo, el director del penal indicó que hace unos días separó a ocho policías que trataron de permitir el ingreso de cervezas a los pabellones de la cárcel.
Lo mismo hizo con dos hombres del Instituto Nacional Penitenciario (Inpe), por modificar en el registro la condena que tenía un recluso y quitarle la reparación civil que debía hacer.
“Tenemos 550 hombres, entre personal policial y del Inpe. Yo converso con ellos personalmente y les advierto sobre las consecuencias de cometer un acto irregular”, puntualizó Garay.
(FIN) ARD/RRC
GRM