Raquel Cuentas, subgerente de Bienestar Social de la municipalidad de Lima, explicó que toda esta tarea se encuentra en manos del Programa de Prevención y Protección de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes que trabajan (Prodennat).
Dijo que este programa, que forma parte de la Defensoría Municipal del Niño y el Adolescente (Demuna) de la comuna metropolitana, trabaja para restituir y hacer valer los derechos de los menores a la educación y a no vivir expuestos al peligro.
“En primer lugar hacemos un mapeo en los colegios estatales para identificar a los niños que asisten poco a clases o que han abandonado la escuela. Se prepara un perfil socioeconómico de sus familias y se selecciona a los que están en situación de mayor vulnerabilidad, para captarlos e incorporarlos al programa”, detalló.
Indicó que a estos menores, previa sensibilización de sus familias, se les incorpora a los centros de referencia del programa, al que acuden luego de sus clases para un reforzamiento en el aprendizaje.
Además reciben talleres lúdicos, habiéndose logrado importantes resultados en el avance de la comprensión lectora y la comprensión lógico-matemática.
“Lo que buscamos es, principalmente, alejar a los niños del trabajo, para que vivan la etapa que les corresponde”, anotó y agregó que muchos de los menores incorporados al programa son hijos de vendedores ambulantes que trabajan en el Mercado Central, adonde estos los llevaban para compartir sus labores.
Cuentas explicó que para lograr la aceptación de los padres de estos niños, ellos también reciben capacitación productiva para mejorar sus ingresos y así no necesiten que sus hijos trabajen.
Actualmente, el programa tiene a su cargo a 90 menores de entre 6 y 14 años, pero el objetivo es introducir un componente para adolescentes, señaló la funcionaria.
Otro de los objetivos es replicar esta experiencia en los demás distritos de Lima, para lo cual, dijo, se han hecho coordinaciones con los responsables de las áreas de desarrollo social de Carabayllo, Independencia, Comas, San Juan de Lurigancho y Ate, entre otros.
La actual administración edilicia ha destinado un presupuesto propio de 500,000 nuevos soles para la Demuna, en la que el programa está incurso. Anteriormente, sólo contaba con una partida de 50,000 soles.
Esta información la dio a conocer durante el simposio Reflexiones en torno al trabajo infantil en la calle y el modelo de intervención desde la Municipalidad Metropolitana de Lima, realizado en la sede municipal y que contó con la asistencia de la alcaldesa, Susana Villarán.
(FIN) ART/RRC
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