“En plena ciudad de Lima funcionan mercados como San Jacinto y La Cachina, centros abiertos para las actividades de los delincuentes”, dijo durante una audiencia pública sobre prevención, participación ciudadana y liderazgo de alcaldes en la seguridad ciudadana.
Si esos centros de comercialización no son cerrados, alertó que nunca podrá acabarse con la delincuencia.
En ese sentido, dijo que esa responsabilidad cabe a distintas instancias de la sociedad como las municipalidades, la Policía y otras debidamente organizadas, a fin de participar en una labor coordinada e integral para enfrentar y derrotar al flagelo de la delincuencia.
Refirió que el tema de la seguridad ciudadana es uno de los que más preocupa a la Comisión de Defensa y requiere de una acción integral que desarrolle el Estado con la participación de la ciudadanía en su conjunto, a fin de lograr los objetivos que se ha propuesto el país.
Mencionó que se requiere de acciones inmediatas para terminar la violencia, que va ganando terreno en la sociedad, e inclusive esté llegando a los propios hogares peruanos.
Por ello, subrayó la conveniencia de que las autoridades municipales instalen y presidan, cuanto antes, los comités de seguridad ciudadana en sus respectivas jurisdicciones.
Observó que ello no se había hecho en muchos puntos del país, por lo que reiteró que se evalúa el debate y aprobación de un proyecto de ley para que los alcaldes sean vacados si insisten en no formar esos importantes organismos.
Zamudio formuló estas reflexiones en el encuentro en que participaron alcaldes y autoridades municipales de la provincia y distritos de Lima.
En la audiencia pública participaron, como expositores Gino Costa, director de la organización Ciudad Nuestra; y el general (r) de la Policía Nacional del Perú, Eduardo Pérez Rocha, secretario técnico del Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana.
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