“Hemos visto en Cajamarca una tiranía que busca aplastar y sojuzgar cualquier opinión contraria a la suya; pero lo que vimos ayer en esta manifestación es que la población ha dicho que la intolerancia y el miedo no van más, al igual que la violencia en la región”, indicó a la Agencia Andina.
Agregó que este tipo de expresiones de la sociedad civil sientan bases importantes para construir un diálogo democrático, solucionar los problemas en Cajamarca y atender sus demandas por las vías adecuadas.
Indicó que la manifestación de la población también rompe con el monopolio de algunos dirigentes y autoridades de Cajamarca que, equivocadamente, consideraban que eran los únicos interlocutores sobre el tema minero.
“La manifestación de ayer indica que la ciudadanía de Cajamarca no se considera representada por esas opiniones. No fue una movilización en apoyo del proyecto minero (Conga), sino para exigir una minería responsable con el medio ambiente y con los derechos de la población al trabajo y al respeto”, dijo.
Precisamente, ayer miles de pobladores, entre trabajadores, empresarios, estudiantes y comuneros, asistieron a la denominada marcha por la paz y el desarrollo de Cajamarca, bajo la premisa de apoyo al progreso y la vida en armonía.
Por otro lado, sobre el conflicto registrado en la provincia cusqueña de Espinar, Caballero reiteró que la voluntad de diálogo del Ejecutivo es constante y dijo esperar que se concrete una próxima reunión con los alcaldes distritales y provinciales.
(FIN) JCR/FPQ
GRM