Eduardo Vergaray, jefe de la División de Investigación contra la Trata de Personas (Divintrap), indicó que la cifra de menores recuperados se elevó en 40 por ciento en comparación al año 2011, cuando se logró rescatar solo a 68.
Precisó que el 98 por ciento de los menores rescatados fueron captados con engaños para ser explotados sexualmente.
El otro dos por ciento de los menores recuperados, habían sido atraídos por sus captores para explotarlos laboralmente, para hacerlos mendigar e, incluso, para traficar sus órganos, indicó el oficial policial.
El oficial agregó que las personas que cometen ese delito suelen atraer a sus víctimas ofreciéndoles trabajo con beneficios, se hacen pasar por productores de agencias de modelaje o usan las redes sociales.
En una conferencia de prensa ofrecida hoy, Vergaray informó que su personal realizó una intervención el pasado viernes 04 en un inmueble, ubicado en el distrito de Surquillo, logrando la captura de Carlos Alfonso Pérez Rojas (30) integrante de la organización delictiva denominada “Los Kinestop de Surquillo”.
Señaló que este sujeto junto a otras personas crearon una página web, a fin de captar niñas y adolescentes para tomarles fotos desnudas y semidesnudas y ofrecerlas sexualmente mediante Internet.
En el inmueble que funcionaba como prostíbulo clandestino, se rescató a la menor de iniciales B.S.V.M., de 17 años de edad, quien era explotada sexualmente.
Además, el jefe de la Divintrap detalló que el sábado 05 se logró salvar a otra menor de edad de iniciales M.E.CH.A (16), quien manifestó que fue llevada con engaños para trabajar, supuestamente, como vendedora en una tienda de abarrotes.
Sus captores – según dijo la menor - la hacían trabajar en realidad como mesera en un bar que tenía como fachada una cevichería, aunque nunca ejerció la prostitución, pese a que los clientes le ofrecían dinero a cambio de favores sexuales.
En esa oportunidad, se detuvo a Lidia Pihue Diaz (24) quien fue la persona que captó a la menor de 16 años.
(FIN) ARD/ART