César Domínguez Curi, nutricionista del Instituto Nacional de Salud (INS), explicó que una persona diagnosticada con gastritis generalmente ha tenido inadecuados hábitos alimentarios, por lo que las recomendaciones prescritas durante y después del tratamiento se dan con el objetivo de evitar que la pared del estómago se debilite por una alimentación inadecuada.
Entre las causas más comunes que generan una gastritis están la infección bacteriana ocasionada por Helicobacter pylori, el consumo excesivo de alcohol, el abuso de algunos medicamentos sin prescripción médica como analgésicos y otros antiinflamatorios; así como el exceso de secreción de ácido gástrico provocado por el estrés.
El especialista aconsejó consumir carnes de fácil digestión como las blancas bajas en grasa y preparadas al horno, plancha, sudado, guiso sin grasa, respetar los horarios de alimentación (cada 2 - 3 horas a volúmenes pequeños) ingerir de preferencia algo ligero y un par de horas antes de acostarse.
Igualmente, evitar consumir con el estómago vacío gaseosas, café o té así como masticar chicles.
Según dijo, existen alimentos que podrían ser considerados en su dieta y administrados según prescripción dietética como: aceite de oliva; frutas sin cáscara como la papaya, melón; carnes de fácil digestión y bajas en grasa (pescado blanco, pollo, pavita, etc.); papa, sancochada, arroz, pan tostado; algunos vegetales solo cocidos (zapallo, zanahoria, etc.); entre otros.
Por otro lado, sugirió tomar suficiente agua en el día (al menos 8 vasos) a temperatura ambiente y no extremas, hacer ejercicios o actividades de relajación que ayuden a disminuir la acumulación excesiva del estrés.
(FIN) NDP/RRC