Luis Casas, padre del capitán del Ejército peruano José Luis Casas Carrión, aclaró que los subversivos no dejaron libres a los rehenes por ser "buena gente”, sino por el cerco que construyó el Ejército y la Policía Nacional, que les pisaban los "talones".
Indicó que horas antes se habían registrado enfrentamientos armados y después, aproxidamente, a las 04:00 horas de la madrudaga del sábado, los delincuentes tuvieron que soltar a los rehenes para poder huir de las fuerzas del orden.
Refirió que los enfrentamientos continuaron y alrededor de las 15:00 horas unas minas antipersonales dejadas por los facinerosos alcanzaron a los integrantes de las fuerzas del orden.
“Las minas fueron colocadas antes de que se retiraran hacia el monte, debido a que se sentían cercados”, explicó a la Agencia Andina.
Dijo que producto de estos explosivos murieron dos militares y un policía, y hubo diez militares heridos, entre ellos su hijo José Luis, quien tiene "una pierna rota y la otra afectada", además de problemas en la vista por las esquirlas.
Casas refirió que los heridos pasarán revisión médica en el hospital Militar en Lima, donde espera poder ver y conversar personalmente con su hijo.
(FIN) VVS/JOT