Los choques enfrentan a milicianos procedentes de la localidad de Zintan –que participó en la revuelta contra el régimen de Muamar Gadafi– y miembros de la tribu El Mashashia, que decidieron no involucrarse en la rebelión contra el gobierno depuesto.
Las disputas entre los dos grupos se tornaron violentas en diciembre del año pasado, en unos combates que provocaron la muerte de cuatro personas. La tensión recrudeció desde que la semana pasada un combatiente de Zintan murió tiroteado.
Los milicianos de esa ciudad culpan a los El Mashashia y, desde el lunes, ambas partes libran nuevos enfrentamientos cerca de Trípoli.
El portavoz del gobierno de transición libio explicó que militares del CNT se han desplazado hasta la zona de los combates para tratar de controlar la situación.
El Manee ha asegurado que los combates han provocado por lo menos 14 muertos y 89 heridos; mientras que un portavoz de la milicia de Zintan, Jaled Ahmed Albdelkarim, ha confirmado que dos de sus compañeros murieron el martes.
Por su parte, un miembro de los El Mashashia, Taher Salim, ha declarado que 11 personas de esta tribu perdieron la vida ayer.
Uno de los integrantes del consejo local de Mizdah –localidad cercana a los combates–, Alí Mohamed Bilgazim, ha dicho que durante los combates se lanzaron cohetes Grad.
Este conflicto pone de manifiesto la tensión que aún persiste en Libia entre distintos grupos y comunidades, como también ha quedado plasmado en los últimos días en la zona de Al Kufra, en el sureste del país norteafricano.
El domingo, 13 personas murieron en esta área por enfrentamientos entre las tribus Tibu y Zwai.
(FIN) Internet/LIT
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