En entrevista con el Diario Oficial El Peruano, rechazó haber firmado algún "acta de sujeción" y que solo concurrió a una actividad de camaradería convocada por los comandantes generales de los institutos armados y la Policía Nacional, en la que se firmó una lista de asistencia.
– ¿Señor ministro, firmó usted la llamada “acta de sujeción”?
No he firmado ninguna sujeción ni a nada ni a nadie. Yo concurrí a un almuerzo, invitado por los comandantes generales de las tres armas y la Policía Nacional y firmé una lista de asistencia como todos los que llegaban. Ese fue mi error. Después sí supe que hubo militares que ascendieron y fueron filmados en la salita del SIN, donde (Vladimiro) Montesinos les ofreció el ascenso.
–¿Usted conoció a Montesinos?
Nunca he conversado con Montesinos. En ninguna reunión ni en ningún momento de la etapa de mi vida. En una ocasión, cuando fui director de la Escuela Militar de Chorrillos, en 1998, Montesinos acudió a la escuela para reunirse conmigo, a fin de coordinar actividades por el centenario de la Escuela Militar, pero como lo hice esperar se fue; luego el general (Nicolás) Hermoza me dijo que Montesinos le había pedido que me diera de baja, pero por estar en los preparativos del centenario, no lo hizo.
–Usted estuvo en el Ejército cuando Montesinos hacía y deshacía en las Fuerzas Armadas...
Yo no era bien visto por la cúpula. En 1999 estaba en el cuadro de méritos calificado para ascender, pero en un par de horas desaparecieron mi nombre de ese cuadro y pusieron a otros dos generales de la promoción de Montesinos. Yo recién pude ascender a general de división en diciembre de 2000, tras la salida de Alberto Fujimori, durante el gobierno de Valentín Paniagua. Luego como inspector General del Ejército investigué a varios oficiales metidos en actos de corrupción y esa investigación sirvió a la comisión Waisman–Townsend y luego al Poder Judicial para meterlos a la cárcel.
–¿Usted tiene algún juicio pendiente por corrupción durante la etapa fujimontesinista?
No tengo ni he tenido ningún cuestionamiento legal. Siempre actué con un sentido de disciplina en mi vida militar, y nunca me identifiqué con Vladimiro Montesinos o con la dictadura. Esa fue una etapa negra de los institutos armados, donde prácticamente comenzamos a desvalorizarnos y todo lo conseguido como prestancia de las Fuerzas Armadas hasta esa fecha quedó de lado, y hoy seguimos arrastrando esa etapa negra, que nunca más debe volver a ocurrir.
–¿Qué opina usted del "acta de sujeción" que firmó la oficialidad en 1999?
Como le repito, fui a un almuerzo invitado por los comandantes generales de los tres institutos y de la Policía Nacional. Yo firmé una lista de asistencia, no un acta de sujeción. No estuve involucrado en ningún tipo de sujeción con ese gobierno. Siempre me he desarrollado dentro de las normas profesionales y militares. Fui primero en mi promoción, y si llegué a altos grados en la institución fue por mis méritos, mi trabajo, esfuerzo y dedicación, no por sujeción. El error fue cometido por algunos elementos de la institución, ya que la mayoría no claudicó. Algunos convenidos oficiales claudicaron y quisieron estar al lado del gobierno.
(FIN) DOP/GCO
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