Con boina roja y ropa deportiva del tricolor nacional, Chávez partió desde el Palacio de Miraflores hasta la sede del CNE, a unas diez cuadras, montado en un camión de colores amarillo, rojo y toques de azul donde se leía "Chávez, corazón de la patria".
Chávez estuvo acompañado de sus hijas, voceros comunitarios, miembros del Comando de Campaña Carabobo y el vicepresidente, Elías Jaua.
El nombre del actual jefe de Estado fue propuesto por 12 organizaciones políticas que presentaron ante la comisión de postulación los recaudos requeridos para hacer efectiva la inscripción.
Apenas 24 horas antes, su rival, el candidato único de la oposición Henrique Capriles, hizo lo propio en medio de una multitudinaria convocatoria que llenó las calles de Caracas y en la que caminó varios kilómetros rodeado de cientos de miles de personas.
Ambas manifestaciones sirven como un primer termómetro electoral en medio de una guerra de encuestas, que en su mayoría le otorga una amplia ventaja al mandatario.
Jaua, en tanto, dijo a la emisora radial YVKE Mundial que una eventual reelección de Hugo Chávez garantiza los derechos humanos y las necesidades fundamentales de la población.
En su opinión, la diferencia entre el acompañamiento realizado la víspera por sectores de oposición al candidato de la derecha, Henrique Capriles, y el respaldo al presidente, radica en el apoyo a un proyecto nacional y no a un producto.
En el poder desde 1999 y a pesar de que Chávez está convaleciente de un cáncer que le fue detectado hace un año, el oficialismo cerró siempre filas por el actual gobernante.
El próximo 7 de octubre los venezolanos decidirán si otorgan un nuevo mandato de seis años al presidente, en el poder desde 1999, o si prefieren a Capriles, abogado de 39 años.
(FIN) INT/LIT