Morales, quien regresó de Europa la noche anterior, consideró injusto e impuesto el referido acuerdo con el cual Chile se anexionó 120,000 kilómetros cuadrados de territorio boliviano y 400 kilómetros lineales de costa.
Al mismo tiempo, el mandatario insistió en que el pacto ha sido incumplido constantemente por la parte chilena.
"Puedo entender que ese tratado está muerto porque Chile lo ha incumplido", afirmó Morales, tras volver de Holanda, donde conversó de manera protocolar con el presidente de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, Peter Tomka.
Morales ha anunciado en los últimos meses una posible demanda a Chile ante el referido organismo –facultado para dirimir controversias judiciales entre Estados–, con la intención de lograr una salida soberana al océano Pacífico.
Bolivia insistió en reiteradas oportunidades en que sólo apelaría a esta alternativa en caso de no prosperar el diálogo entre los dos países, los cuales rompieron relaciones diplomáticas hace varias décadas.
En la 42ª Asamblea General de la Organización de Estados Americanos, celebrada a principios de mes en Cochabamba, el canciller boliviano, David Choquehuanca, pidió a Chile renegociar el referido tratado.
Paralelo a la referida asamblea general, Morales también insistió en la necesidad de renegociar el pacto, y recordó que desde su firma sufrió varias modificaciones, siempre como propuesta de Chile.
También enfatizó que los convenios no tienen por qué ser para siempre y ejemplificó las negociaciones entre Estados Unidos y Panamá, las cuales le devolvieron la soberanía del canal a los istmeños, con la firma de los tratados Torrijos-Carter.
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