Según dijo, el propio secretario de Estado adjunto de Estados Unidos para la Justicia y el Narcotráfico Internacional, embajador William Brownfield, señaló que actualmente Washington tiene mucha presión presupuestaria por la condición crítica de su economía.
Por ese motivo, la diplomática vio poco probable el aumento de la cooperación económica de Estados Unidos en la estrategia antidrogas, al menos en los próximos dos años, aunque dijo que se trata de un problema que afecta en varias latitudes.
“Sin embargo, este no es un problema bilateral de Perú y Estados Unidos. Hay varios países impactados y estamos buscando socios en todo el mundo”, aseveró durante su participación en la Conferencia Anual de Ejecutivos – CADE 2011, en la ciudad de Cusco.
Por otro lado, la embajadora Likins descartó que la cooperación entre ambos países disminuya por la reciente paralización en la región Cajamarca, donde algunos sectores impulsaron acciones de protesta contra el proyecto minero Conga.
“Tenemos una agenda muy amplia de cooperación e importante para los dos países (…) Es natural que estos conflictos son difíciles, pero estoy con la esperanza que pueda resolverse con el diálogo porque Perú sigue siendo un país sumamente interesante para nuestras inversiones”, subrayó.
(FIN) JCP/CCR