"El triunfo de ellos fue merecido; la diferencia, exagerada. El trámite no fue demasiado disparejo, en ocasiones tampoco, pero el tipo de partido que se jugó era el que el rival esperaba que sucediera, y nosotros lo contrario", explicó Bielsa en rueda de prensa.
"Lo que ha pasado en el campo es que ellos llegaron ocho veces e hicieron tres goles y nosotros nueve y no hicimos ninguno", reflexionó, después de que su equipo perdiera por 3-0 en encuentro jugado en Bucarest, Rumanía.
"Las diferencias que se vieron en el campo no son las que existen entre los dos equipos", relató, en declaraciones que recoge DPA.
Bielsa reconoció que se siente "decepcionado" e inició un discurso de autoinculpación. "Soy fundamentalmente responsable de que se diera la distancia que hubo entre lo que somos capaces de producir y lo que producimos", comentó.
"Sí, estoy decepcionado. El partido que hicimos no ha sido bueno. Soy el responsable de la conducción del grupo que no logró conseguir el objetivo planteado y eso aumenta mi decepción. Mi cargo tiene que ver con responsabilidades mayores", agregó.
Bielsa cree que lo ocurrido "apunta directamente a la responsabilidad del que conduce". Es decir, a él mismo.
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