El presidente de la SPDA, Jorge Caillaux, sostuvo que los promotores de la movilización pretenden crear una atmósfera contraria al proyecto Conga y otras inversiones mineras, y exacerbar los ánimos de la población de manera innecesaria.
“La marcha no es para defender precisamente el agua, sino alienta una lucha contra la inversión, se está utilizando un recurso, pero no desde el punto de vista técnico, sino político”, dijo a la Agencia Andina.
Resaltó que esta convocatoria se hace en momentos en que está por iniciarse el peritaje internacional del estudio de impacto ambiental del proyecto Conga, en la región norandina de Cajamarca, que busca disipar las dudas sobre el impacto que esa inversión tendrá en el ecosistema.
Caillaux consideró que se está utilizando un tema sensible para la población, como la defensa del agua, para “manipular” a diversos sectores, creando miedos innecesarios y un ambiente tenso para el desarrollo de inversiones responsables.
Contrastó esa actitud con la posición del Poder Ejecutivo de promover el dialogo y las condiciones para superar las controversias sobre el proyecto Conga, suspendido por pedido del Gobierno.
Según dijo, con esta marcha política se “está jugando con fuego y creando una cultura de la protesta a partir de la violencia, eso es lo menos parecido a la cultura del diálogo impulsada por el gobierno”.
El titular de la SPDA instó a los promotores de esta marcha a no dejar de lado las herramientas del diálogo, si su intención de velar por los recursos naturales, porque sólo con paz social será posible lograr ese objetivo y el desarrollo en esa región del país.
“Tenemos que aprender a dialogar sin violencia. Lo único que hace la violencia es quitarnos las armas de una sociedad para ponernos de acuerdo y aprovechar de manera sostenible sus recursos”, reflexionó.
La denominada marcha nacional del agua ha sido convocada para el próximo primero de febrero por la autoridad regional de Cajamarca, que en enero emitió una ordenanza que declara inviable el proyecto Conga.
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