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Lima, Perú. Lunes, 28 de julio de 2014
"Año de la Promoción de la Industria Responsable y del Compromiso Climático"
Senasa ejecuta plan para evitar estragos de la mosca de la fruta
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Foto:ANDINA/archivo
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08:50.
Lima, set. 01 (ANDINA).
Cuando hablamos de la mosca, a muchos se nos puede venir a la mente ese insecto molesto que merodea por las mesas cuando hay dulces u otros alimentos expuestos al aire libre. Pero si a ese nombre le añadimos "... de la fruta", para los agricultores su presencia puede resultar catastrófica.

 

La mosca de la fruta (Ceratitis capitata) está considerada por los especialistas como la más devastadora y perjudicial de todas las plagas conocidas por el hombre en los campos de cultivo, principalmente de donde salen las frutas y hortalizas más demandadas por los mercados.

La sola presencia de este insecto en cualquier zona frutícola, si no se adoptan las medidas de control de manera oportuna, ocasiona grandes pérdidas por los daños directos e indirectos que causa a las frutas y economía de los productores.

Constituye, además, un impedimento importante de carácter cuarentenario para la exportación de frutales a los mercados internacionales. De acuerdo con estudios realizados, se calcula que los perjuicios que causa la plaga alcanzan los 100 millones de dólares al año.

Decisión
Frente a este problema, el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa), ejecuta, desde 1998, un plan de control y erradicación de las moscas de la fruta presentes en el Perú, con la finalidad de lograr y mantener áreas libres de estas plagas.

Estos esfuerzos ya dieron resultados, pues el Programa de Control y Erradicación de Moscas de la Fruta Ceratitis capitata en la Costa Peruana logró, hasta el momento, la declaratoria de zonas libres de la plaga a las regiones de Tacna y Moquegua, las que cuentan con reconocimiento internacional.

Existen, además, sectores en proceso de erradicación en los valles frutícolas de la Región Arequipa e Ica; la Irrigación Santa Rosa y el valle de Huaura-Sayán en Lima; Irrigación Olmos, en Lambayeque, y la zona frutícola del Alto Jequetepeque, en Cajamarca.

¿Pero cómo se ejecuta esta labor de erradicación y control? El Senasa cuenta con un Centro de Producción de Moscas de la Fruta (UCPMF) que, mediante la técnica del sexado genético, produce millones de moscas de la fruta que  son esterilizadas mediante radiaciones gamma en un irradiador panorámico de Cobalto 60 y después son liberadas en campo.

A simple vista parece sencillo, pero el biólogo Alberto Solano Reinoso, responsable del Área de Producción del UCPMF, explica, por ejemplo, que en este proceso se usa la cepa TSL Viena 8 de Ceratitis capitata Wiedemann, cuya característica principal es la sensibilidad a la temperatura.

"Al someter los huevos de la mosca de la fruta a 34° centígrados durante 12 horas, se elimina o "mata" los huevos de hembras y obtiene solamente huevos machos que son resistentes a la temperatura. Así, se produce solamente moscas macho para aplicar la técnica del insecto estéril (TIE) para su control en zonas frutícolas."

Capacidad
El centro de producción del Senasa, ubicado en La Molina, cuenta con una capacidad instalada para producir, aproximadamente, 350 millones de moscas por semana.

Asimismo, provee de huevos de moscas de la fruta al Centro de Producción de Piura, con capacidad para 40 millones de moscas por semana. De esta manera, cubre la demanda de moscas estériles para la zona de Olmos, en Lambayeque.

El Centro de Producción de La Molina envía moscas estériles a los valles de Moquegua y Tacna para mantener la condición de zonas libres de la plaga, así como a la irrigación Santa Rosa y el valle interandino de Huaura-Sayán en el departamento de Lima, valles que actualmente se encuentran en proceso de erradicación. Y próximamente se tiene proyectado realizar envíos a los departamentos de Arequipa e Ica.

Ambientes especiales
El centro de producción de La Molina cuenta con diferentes ambientes acondicionados especialmente para mantener los distintos estadios del ciclo biológico de la Ceratitis capitata Wiedemann, refiere Alberto Solano Reinoso.

"Son controladas la luminosidad, humedad adecuada y temperatura de acuerdo con el desarrollo alcanzado. Este proceso es un ciclo continuo en el que se ponen los huevos, desarrollan las larvas y las pupas, así como emergen las moscas adultos."

La sala de adultos cuenta con jaulas de postura de huevos donde son colectados diariamente, manejándose en ella colonias de “Inicio” e “Inyección”, que son utilizadas para magnificar la producción (reproductores), así como la de “Liberación”, cuya producción es remitida al campo. Todo este trabajo es realizado por personal especialmente capacitado.

Dato
_ La capacidad de adaptación a los climas más extremos le permite a la mosca de la fruta subsistir en regiones tropicales y subtropicales, y en zonas frías. Se halla en partes tan al Norte como Irlanda y Gran Bretaña y tan al Sur como el Paralelo 40 (Argentina y Tasmania).

Cifras
210 millones de moscas de la fruta estériles por semana produce, actualmente, el Senasa en promedio.
192 millones son liberadas en los campos de cultivo.
4,000 kilogramos de insumos por día se usan para preparar la dieta balanceada que alimenta a las moscas de la fruta en el laboratorio.
17,876 agricultores hortofrutícolas de Tacna y Moquegua son los beneficiados con el área libre de mosca de la fruta.

De interés
Características

1La Ceratitis capitata es también llamada con los nombres de "mosca africana de los frutos", "mosca del Mediterráneo" o "moscamed", ya que sus orígenes se vinculan a la zona mediterránea del Norte de África y es conocida desde 1829.

2Del citado continente pasó a las zonas frutícolas de Europa en 1843 (Islas Azores y España), para posteriormente propagarse por todo el continente.

3Llega a América a inicios del siglo XX y es identificada por primera vez en 1901 en Brasil, 1922 en Argentina y 1929 en Estados Unidos de América (zona citrícola de Florida). Es identificada en territorio peruano en 1956 (departamento de Huánuco) por un cargamento de frutas proveniente de Brasil.

Lapalabra
José Ochoa Delgado de la Flor. JEFE DEL PROYECTO DE ERRADICACIÓN
Trabajo permanente
El proceso de erradicación de la mosca de la fruta en una determinada zona agrícola se demora dos años, pero para mantenerla libre se necesita un trabajo permanente y minucioso.

Por ejemplo, en las rutas de acceso a Tacna y Moquegua el Senasa instaló puestos de control cuarentenarios en los que se verifica que no ingrese frutas a esas regiones.

Además, existe una red de trampas que permite detectar la existencia de moscas silvestres, tras la cual se adoptan las medidas de emergencias, como el uso de plaguicidas ecológicos, si fuera necesario.

No hay que olvidar que el costo por controlar la plaga en áreas no declaradas libre es de 320 dólares por hectárea, aproximadamente. Ese costo lo asume el agricultor así que hay que ver cuanto se ahorra cuando se elimina la plaga.

DOP


Publicado: 01/09/2008