Lima, feb. 09 (ANDINA). La calidad del agua potable y su normal abastecimiento están garantizados en la capital ante la amenaza de la caída sobre el río Rímac de relaves mineros almacenados en depósitos ubicados en las faldas del cerro Tamboraque, en la localidad de San Mateo de Huanchor, en Huarochirí, aseguró hoy el Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de Lima (Sedapal).
El gerente de Producción y Distribución de Sedapal, Hammer Zavaleta Gutiérrez, informó que frente a tal riesgo existe un plan de contingencia en cuanto al análisis y tratamiento rápido de las aguas del río para evitar que se contaminen en caso caigan los relaves y se ponga en peligro la salud de la población de Lima y Callao.
“Sedapal tiene almacenada una relativa cantidad de sustancias coagulantes que permiten un tratamiento efectivo en caso suceda el deslizamiento de relaves, de tal manera que el agua no se contamine ni afecte la salud de la población”, indicó a CPN Radio.
Refirió que los trabajos de supervisión están a cargo de dos equipos técnicos de Sedapal, uno de ellos instalado en el río Rímac, cerca del cerro Tamboraque, y el otro en la Planta de La Atarjea, como lo establecen los protocolos de seguridad ante estos eventos.
El funcionario agregó que existe también un “comité de crisis”, integrado por expertos de 15 instituciones que coordinan acciones ante cualquier emergencia que ponga en riesgo la salud de la población.
“Tenemos monitoreada esta situación, que se concentra a la altura del kilómetro 90 de la Carretera Central”, anotó.
Por su parte, la empresa minera dio a conocer en un comunicado que esta situación de riesgo responde a la negativa del alcalde distrital de Chicla, que se opone a que la minera pueda transportar a otra zona, tal como sugiere un estudio de impacto ambiental.
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