Lima, set. 10 (ANDINA).- El tenor español Plácido Domingo ofreció esta noche un fascinante concierto en la explanada del Estadio Monumental, ante el éxtasis de los miles de fans peruanos que se dieron cita en el mencionado recinto para escuchar a una de las voces más prolijas del mundo.
En un escenario montado con un gran despliegue tecnológico de última generación, los asistentes que participaron en el recital, aclamaron al cotizado exponente del Bel Canto cuanto éste hizo su ingreso vestido impecablemente de negro a partir de las nueve de la noche.
La obertura del espectáculo estuvo a cargo de la Orquesta Sinfónica Nacional, en la dirección del maestro norteamericano Eugene Kohn, quien con gran pasión dirigió cada movimiento de los músicos peruanos.
Seguidamente Domingo y la soprano puertorriqueña Ana María Martínez se intercalaron para deleitar al público con algunos solos y dúos, los cuales en varios ocasiones hicieron ponerse de pie a todo el público.
Los primeros temas en interpretarse fueron actos de óperas y dramas reconocidos entre las cuales estuvieron “O Souverain” de Le Cid con música de Jules Massenet, seguido de “Faust” de Charles Gounod, y “Lamento di Federico” de la ópera L'Arlesiana a cargo de F. Cilea.
Ya en la segunda parte del concierto, las canciones escogidas fueron en su mayoría en español, lo cual facilitó que la audiencia pueda entonar algunas de ellas. Entre las piezas musicales estuvieron “Ya mis horas felices” de La del Soto la Parral, “D´ España vengo” de Pablo Luna, “No puede ser” de Sorozábal, entre otros.
No obstante, un punto de quiebre en el espectáculo se dio a partir de la interpretación del tango “El día que me quieras” de Carlos Gardel, detrás del cual siguieron temas famosísimos como el bolero "Bésame mucho" de Consuelo Velásquez, la zarzuela de Federico Moreno "Amor, vida de mi vida" y el bolero "Granada" de Agustín Lara.
Con el público realmente cautivado, y pesar de haber superado las dos horas de concierto, el tenor continuó deleitando al público peruano, esta vez con la “Flor de la Canela” de Chabuca Granda y el “Cóndor Pasa”, éste último cantado a dúo con la soprano Martínez.
Finalmente, y cuando todo parecía consumado hicieron su ingreso al estrado un grupo de mariachis, quienes acompañaron a Plácido Domingo a interpretar las populares rancheras “Paloma Querida”, “Ella”, y “El Rey”, ante la ovación del público.
Así concluyó uno de los mejores conciertos que el país ha tenido en mucho tiempo en lo que a música clásica se refiere, con un público satisfecho a pesar del inclemente frío limeño, y un tenor con ganas de volver a pisar nuevamente suelo peruano.
(FIN) RBM