Junto a 77 militares de ese país, el comandante general del Ejército, Edwin Donayre, presentó los modernos equipos que serán utilizados durante la campaña humanitaria.
Con ese fin, frente a la prensa local, se abrieron los primeros contenedores que llegaron a la zona para la acción cívica.
También se recorrió el campamento de los militares norteamericanos, instalado al interior de la base militar Los Cabitos, desde donde saldrán a cumplir sus tareas de apoyo social.
Los militares negaron haber llegado al Perú con armas de guerra. Por el contrario, explicaron las bondades de los equipos médicos que utilizarán a fin de atender a la gente pobre de Ayacucho.
El presidente regional de Ayacucho, Ernesto Molina, acompañado de sus consejeros regionales y los alcaldes de Carmen Alto, Vista Alegre y Yanamilla, descartó que la operación Nuevos Horizontes sea parte de una intervención militar de los Estados Unidos.
Remarcó, en ese sentido, que se trata de una ayuda humanitaria que beneficiará a 25 mil personas de las zonas más pobres de Huamanga, con una inversión de 500 mil dólares.
Desmintió así la versión de congresistas nacionalistas que alertaron que se trataba de una intervención militar norteamericana, y los calificó de “mentirosos” y de buscar protagonismo político.
“Los congresistas nacionalistas le mienten al pueblo. La ayuda humanitaria ha sido posible gracias al convenio suscrito entre los gobiernos de ambos países (Perú y Estados Unidos)”, anotó.
La acción cívica también construirá tres clínicas médicas en Yanama, Yanamilla y Villa San Cristóbal, así como dos escuelas en Yanama y Yanamilla. También se perforarán dos pozos de agua en Lauricocha y Azángaro.
(FIN) NDP/VVS/JOT