Señaló, no obstante, que el Estado peruano continuará peleando contra el narcotráfico, más allá de los resultados del informe de las Naciones Unidas que da cuenta de un incremento en las áreas de ese cultivo ilegal.
“Tenemos que seguir peleando. (…) Para mí hay un aspecto que es importante en la lucha contra el narcotráfico, mucho más que la erradicación, hay que darle la oportunidad a que quien siembra tenga cultivos alternativos.”
Por ello consideró de vital importancia trabajar de la mano con el campesino, “y convencerlo de que es mucho más rentable trabajar en la legalidad”, acotó.
El titular de Defensa atribuyó el crecimiento de las áreas de cultivo de coca a la presión ejercida sobre el narcotráfico en Colombia, con un fuerte apoyo internacional, como el de Estados Unidos, que ha hecho que parte de esta ilícita actividad pase la frontera hacia Perú.
De acuerdo con cifras de la ONU, Perú tiene un total de 53,410 hectáreas de cultivos de coca, de las cuales 7,790 se dedican al consumo y uso tradicional de la llamada hoja sagrada de los incas; mientras que Colombia tiene 62,000 hectáreas.
Por otro lado, el ministro descartó el envió de miembros de las Fuerzas Armadas para custodiar el orden en las zonas de conflicto social como Huancavelica.
“La misión de las Fuerzas Armadas es proteger los lugares estratégicos, pero en el tema público interno la competencia la tiene la Policía.”
Sin embargo pidió a la población de esa región reflexionar, ya que es exagerado continuar con las protestas cuando el Ejecutivo dispuso que la universidad de Tayacaja y la de Huancavelica tengan, cada una, un presupuesto autónomo.
(FIN) CVC/GCO
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