Lima, mar. 26 (ANDINA).- La intervención del Estado para ayudar a la minera Doe Run, operadora del complejo metalúrgico en La Oroya (Junín), ante los problemas financieros que atraviesa la compañía, tiene como objetivo evitar un daño sistémico en la economía peruana, afirmó hoy el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur).
“Rescatar a la minera Doe Run es conveniente porque hay mucha gente involucrada, y una caída de la minera podría generar un impacto sistémico que no quisiéramos”, señaló la ministra de Comercio Exterior y Turismo, Mercedes Aráoz.
En ese sentido, confirmó que el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) está afinando el mecanismo de ayuda a la compañía minera ya que las consecuencias que traería el cierre de operaciones serían muy dañinas.
“El ministro de Economía y Finanzas, Luis Carranza, está trabajando una propuesta concreta y seguramente en estos días se dará a conocer algún mecanismo de financiamiento”, puntualizó.
Precisó que no será una nacionalización sino simplemente una entrada del gobierno para evitar un daño sistémico.
La ministra dijo que el cierre de las operaciones de la mina traería un grave daño que podría extenderse a todas las industrias alrededor de ella.
“Cuando una empresa grande cae, las pequeñas mineras también caerían, después los proveedores y seguidamente las cadenas de consumo que pueden estar dando alimento para la región”, comentó.
No obstante, afirmó que cualquier ayuda que establezca el gobierno para este caso será con las condiciones correspondientes por el bienestar de la población.
“La salida que se encuentre será garantizando la tranquilidad ambiental que debe tener el país y obviamente velando porque la economía en su conjunto no se vea afectada por una sóla empresa que tuvo malos manejos”, apuntó.
Asimismo, indicó que sería ideal que alguna otra empresa de gran envergadura compre Doe Run, sin embargo, admitió que esto será difícil teniendo en cuenta que en la actualidad se vive una crisis financiera internacional y en todo el mundo las inversiones en minería se están retrayendo.
Afirmó que en casos como este el gobierno debe actuar de forma pragmática, y el Estado no intervendrá sólo porque se trata de la empresa Doe Run sino porque si no lo hace, la situación se podría agravar.
“Si una empresa tan grande como Doe Run significa un riesgo sistémico, el Estado tiene que hacer todo lo posible por minimizar ese riesgo. Habrán críticas, pero ese es nuestro trabajo y estamos aprendiendo”, concluyó Aráoz.
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